
Del mundo a mi raíz.
El lujo de volver a casa.
Busqué el paraíso en los mapas,
hasta que comprendí que lo pisaba cada mañana.
Soy gallega y, durante mucho tiempo, mi curiosidad me llevó lejos.
Recorrí parte del mundo buscando horizontes nuevos, convencida de que lo extraordinario siempre estaba «fuera».

Tras años explorando continentes, me di cuenta de que el mayor tesoro, el paraíso más auténtico y salvaje, es mi propia tierra: Galicia.
Entendí que el lujo real no es un hotel de cinco estrellas, sino el silencio de un bosque, el sabor de lo que se cocina sin prisa y la calidez de nuestra gente.
¿Quieres conocer mi forma de acompañarte por Galicia?
En PPF no hay clientes, hay viajeros. Y no hay banderitas ni prisas.
Mi enfoque es personal porque mi compromiso es familiar.
Para que disfrutes de Galicia como hay que disfrutarla, te ofrezco dos formas de viajar conmigo:

- Nuestras Citas de Autor (Plaza a Plaza): Cuatro veces al año, abro el calendario con itinerarios cerrados para que viajeros individuales, parejas o amigos se unan a nuestra mesa. En mi minivan privada, con un máximo de 8 personas, nos movemos con la agilidad de un grupo de amigos.
- Tu Grupo, Tu Ritmo (Rutas Privadas): Si ya tienes a tu grupo cerrado diseñamos la ruta desde cero. Flexibilidad total para que descubráis Galicia a vuestra medida, con mi cuidado personal y resolución constante.
El lujo de lo que no se ve

Preparar una ruta para mí no es rellenar un calendario; es un ejercicio de artesanía. Paso meses recorriendo aldeas, probando mesas y conversando con paisanos para encontrar ese rincón que no sale en las guías.
Mi obsesión es el detalle invisible:
- Que el aroma del café te despierte justo a tiempo.
- Que la mesa del restaurante sea la que tiene la mejor luz del atardecer.
- Que, cuando surja un imprevisto (porque el viaje es vida y la vida es cambio), tú ni siquiera te enteres, porque mi naturaleza es resolutiva y cercana.
No quiero que «visites» Galicia.
Quiero que la sientas como yo la siento: con el mimo de quien te recibe en su propia casa.
Porque para mí, el mayor lujo es que tú te olvides del reloj y recuperes la capacidad de asombro.

Una vez al año, abro una ventana a mi otra gran pasión.
Traslado este patrón de grupos diminutos y mimo extremo a rincones mágicos de África.
Es mi regalo anual para quienes ya conocen mi forma de viajar y quieren descubrir el mundo —ya sea entre hórreos gallegos o dunas del desierto— con la paz de saber que alguien te cuida en cada paso.
